martes, 28 de diciembre de 2010

Deja la apariencia, toma el sentido.

A ratos todo se despeja, me llega una mirada tan amplia, una perspectiva de las cosas que me hacen sentir viva, que todavía tengo esperanza, que puedo enmendar todos mis errores y ser feliz. El respirar se me hace fácil, ligero, el sonreír casi casi natural, y me encuentro... bien.
Me siento capaz de mirarte a los ojos sin remordimientos, de sumirme en un gran abrazo, me siento capaz de ser tu amiga, me dan ganas de ser tu amiga.

Pero la mayoría del tiempo no puedo. Estoy tan cerrada, tan consumida dentro de mis mismos sentimientos y pensamientos grises que no logro salir, estoy atrapada en un remolino de ideas, de rabias y de penas. Una sicópata que lo quiere todo, pero que no tiene nada, solo una gran habitación repleta de recuerdos y arrepentimientos. Sueño contigo, todos los días.
Quiero dormir para siempre para dejar de extrañar.