Y aún después de tanto tiempo sigo vigilando el horizonte, solo que ahora quizás ya no espere lo mismo, porque por primera vez estoy segura cuando digo que ya lo superé, está olvidado. Ahora no, hoy mis ilusiones son otras, o bueno, quizás son las mismas ilusiones pero con otro espíritu, otra persona que logró llenarme el alma. Estoy tratando de vivir mi vida, creo que lo he logrado un poco, pero me marcó y esas marcas son imborrables, nisiquiera el tiempo podrá ayudarme esta vez.
Miro a la luna y lo recuerdo, ese gatito difícil de encontrar, pero que está ahi, un gatito que me mira y me cuida, me vigila, y que no se va en ningún momento.
Pero bueno, son un sinfin de cosas nuevas en mi vida, que hacen que yo ya no sea la misma. no soy la misma desde el momento en que decidí finalmente sacarlo, despues de tantos años en que pensé que mi destino estaba amarrado al suyo, incluso cuando esto no era recíproco realmente. Ahora puedo ver lo tonta que fui al cegarme a cualquier posibilidad que no lo incluyera a él en mi vida, ahora que leo todas esas cosas que escribí tiempo atrás. No quiero caer en ese mismo hoyo, pero nosé si puedo evitarlo, a Santiago lo estoy afrentando de una manera distinta, para que no suceda lo mismo.
En este caso soy yo la que miro la luna todas las noches, y espero que sea él el que este vigilando el horizonte cada día, esperando que yo aparezca en él.




