
Quién te puso en mi camino?, quien te dijo que aún estaba viva? Quién tuvo la brillante idea?
Con un corazón que ardía por falta de compañía, por tanta, tanta soledad.
Y me dijo que también estaba solo, y abrí mis brazos y así le entregue la vida.
Y me dijo que también estaba solo, y abrí mis brazos y así le entregue la vida.
Y volamos fuera de este mundo por un rato, me sentí segura y libre como el pensamiento, COMO PARA NO VOLVER.
Y se nos fue la noche entera entre besos y condenas, debajo de una luna llena. Y nos dijimos pocas cosas, justo en lo que nuestras bocas quedaban libres para hablar. Y nos perdimos en la noche blanca y negra y ahí comprendí que vivir vale la pena.
Y llegué a pensar que no eras de este mundo, tanto amor no se concibe en un segundo.
Como para no volver......
