Justo cuando llegaba al final de mi camino, donde pensaba caer de un precipicio para no mirar adelante, y tampoco para atrás. No encontraba distracción alguna, ni el calor para este estado tan poco abrazado. Cansada de los mismos paisajes, de las mismas sensaciones de nada (de humedad quizá). Cuando solo sentía mi cuerpo cada vez más pesado. Cuando pensaba no sentir más mis sentidos, ahí, justo ahí : tú.
(Y rotaste mi vida)
De eso ya 6 meses. Medio año. Y hoy, justo hoy todo es diferente. Hoy me lanzaría sin pensarlo 2 veces. El precipicio me espera.
