Ya ha pasado la mitad del tiempo.. y las cosas han cambiado bastante.. o al menos eso creo, o eso quiero creer.
Por lo menos ya no quiero llorar todo el tiempo, aunque no hay ningún sólo día en que no haya derramado una lágrima por él. Pienso que necesito hacerlo, y tampoco puedo evitarlo. Trato de hacer cosas, salir, pero en el mínimo momento que sorpresivamente me encuentro sola, pensando sobre él, sobre lo que pasó y lo que está pasando... lloro. Me da pena, me da rabia, nosé que sentir, que esperar, que pensar.
Hay más gente en el mundo para mi, él no es el único pero era perfecto.. no mentira,. no lo era, yo solo lo tenia idiotamente idializado. Pero en fin.. mi corazón lo ama, y la mayor parte del tiempo mi cabeza también.
Jorge, Jorge.. que me hiciste?.. que será de ti y de mi ahora? seguiremos juntos como siempre amándonos, o tengo que empezar a buscar mi propio camino, distinto al tuyo?
La pena no se va, creo que a lo mejor tengo que aprender a vivir con ella, tal como lo he echo tantas veces, acumulando basura nostálgica en mi corazón, que aunque trato, nisiquiera el tiempo puede incinerar.
Cada día trato de pensar un poco menos, de derramar una lágrima menos.. y así poco a poco comenzar a sentir luz y paz. Lo que me ha faltado durante tantos meses...
Pero no me permitiré sentir nada, ni tomar ninguna decisión con respecto a otras personas, solo dejaré que las cosas fluyan según su curso normal por otros 15 días.. y así poder derrumbarme completamente.. o poder seguir surgiendo, ambos en tranquilidad.
