arrojarme a los abismos y partirme en dos el alma
desatar la tempestad y el huracán de mi garganta
y confesar desesperado que no puedo con mi rabia
aunque mi actitud no es hoy tan evidente, no puedo sufrir más.
Que el dolor cuando es por dentro, es más fuerte
no se alivia con decírselo a la gente.
Hay que respirar, hay que hablar de vez en cuando (incluso reir), hay que hacer un esfuerzo por comer, y así, la gente ve que vivo. La verdad es que si puedo vivir sin él. sólo que es lejos lo más dificil que he tenido que hacer, no es vivir, es mostrar una cara al mundo para que veas que estás bien, o al menos que estás. Pero por dentro, no estoy.
Lo hago por mis padres, por mis amigos, no por mi, menos por él. Porque mi corazón está roto, en mil millones de pedazos, y sólo él puede arreglarlo, pero no quiere. No funcionó por su culpa, y no podíamos seguir así. Ahora no se puede, solo hay que esperar que pasen los días, y ver qué nos dicen nuestros corazones. Pero siento que terminamos por razones tan anexas a nosotros, jamás nos dejamos de amar, simplemente las malditas circunstancias no nos dejan en paz. Que impotencia.
Si mis lágrimas fueron en vano, si al final yo te amé demasiado.. como yo, como yo nadie te ha amado. Al final la pasión ha ganado y por eso sigo esperando. Como yo nadie te ha amado.

