lunes, 23 de julio de 2007

Amor.

Fue como si todo el tiempo del mundo se hubiese reunido ahí, en ese breve instante fogoso, donde ambos creímos pertenecernos. Un instante en el cual no existía nadie más que nosotros, tu y yo, solos en aquella habitación, sumidos en el cuerpo del otro, y su respiración.
Nos sabíamos de memoria, como una fotografía guardada de cada parte del cuerpo del otro.
Estabamos ahí, todo era más que perfecto, la tenue luz que iluminaba tus ojos, que me decían "te quiero". Y eso era todo lo que yo necesitaba, esa profunda mirada me llenaba el alma, las palabras sobraban. Fueron segundos de nuestra corta existencia donde pensabamos que todo era tan simple como estar ahí, y mirarnos. Segundos eternos sumida en tus ojos.
Nunca entendí porqué tuviste que decir lo que dijiste, porqué tuviste que arruinarlo, y de la peor manera.
Sabías que no estaba lista, sabías que esas son las palabras más aterradoras que podías decirme. Fue como si tuvieses todo preparado para acabar con todo.
Yo sabía como te sentías, tu mirada me lo decía todo. Pero de todos modos pronunciaste aquellas palabras que tanto me aterran.
Si salí corriendo sin ninguna explicación, lo siento, aqui te la doy.





Porque hace 365 días que fuiste mío, pero por sobretodo, fui tuya.
Hace 1 año me dijiste "te amo", y yo también te amé.
Porque hace 1 año que no he dejado de amarte ningún solo día.
Hace 1 año que sigo vigilando el horizonte.
Algunos lo llaman locura, pero yo lo llamo a m o r.