
Tú, como siempre.
Siento que me cuesta reaccionar ante ciertas personas que entran y salen de mi vida, como si fuera una especie de puerta giratoria. Me da miedo, porque ya me ha pasado que llego a cierto punto donde de verdad no quiero que esa persona no se vaya nunca más, pero lo hacen. Ahí entras tú, el especialista por excelencia en entrar y salir de mi vida cuando se te de la gana, pero ese derecho ya es tuyo, no tengo como arrebatártelo. Eres dueño de una parte de mi, y lo peor es que lo sabes; juegas con llamadas y palabras que sabes que me llegan, indirectas clandestinas que logran llegar a mi corazón, y me hieren, me vuelven loca, me enamoran. ♥
