sábado, 3 de mayo de 2008

No más.

La cuerda se cortó, o mejor dicho, la corté yo misma. La situación ya no daba más, y ambos lo sabíamos. Éramos solo un consuelo, pero nuestros corazones no nos pertenecían, porque habitan en los extremos del país, aunque nos duela, y aunque no queramos, pero es así, ellos se mandan solos.
Me encantaría que las cosas no hubieran terminado así, fueron 2 meses lindos, pero no suficientes.
Cada vez me doy más cuenta de que Santiago es todo para mi, simplemente todo, incluso más de lo que cualquier otra persona lo había sido en mi vida. Ruego día a día porque nuestras vidas se crucen lo antes posible, lo necesito, es una droga potente que me hace muy mal, pero bien como nunca otra cosa lo había echo antes.
En la balanza siempre ganó él, siempre.


AHHHHH colapsé...... no puedo estar con uno, ni con el otro. Me quedé más sola que nunca, pero en realidad siempre lo estuve. Iría a cualquier parte si fuera por mi, cada vez que me lo pides mi alma salta de alegría pero esta estupida familia me pone limites estupidos que no me atrevo a pasar. Tan pronto como pueda, lo antes posible, lo prometo, iré.