Cómo fui tan tonta, tan ciega? Yo siempre escusándote, aceptando tus explicaciones sentimentales, cuando en realidad siempre fuiste igual que todos, un imbécil, un aprovechador.
No reparaste en descaros, y me refregaste en la cara que te olvidara, en frente de tus amigos, de nuestros amigos.
Cada vez caes más bajo, no podías elegir a alguien más chula?
Ya superé el miedo de esta ruptura, ahora ándate por favor, la puerta la abriste tú mismo hace tiempo, ahora solo tienes que partir.
