domingo, 8 de febrero de 2009

El despertar



El tiempo pasa incluso aunque parezca imposible, incluso a pesar de que cada
movimiento de la manecilla del reloj duela como el latido de la sangre al
palpitar detrás de un cardenal. El tiempo transcurre de forma desigual, con
saltos extraños y treguas insoportables, pero pasar, pasa. Incluso para mí.

Luna Nueva.





Y pensar que hace 1 año lloraba y lloraba, pensando que me había dirigido hacia el mismo infierno. Aún así creo que nunca me he sentido tan vacía como ese día. Destruiste mis sueños y mi corazón, pero aún así me entregué a ti como nunca antes lo volveré a hacer, con mi cuerpo y mi alma.
Hoy no hay nada más que nostalgia y pena... mucha pena.