Si, creo que te superé.
Tenerte aqui en mi casa, en mi pieza, y no sentir nisiquiera un cosquilleo, creo que ya está.
Y no, no te odio.
Ahora si que puede ser como siempre debió haber sido, porque de verdad que te he echado de menos en mi vida, y aunque sé que no nos podemos tener de "esa" forma, no es necesario que nos perdamos el uno al otro.
wow, al fin. No hay espacio para tantos.
