
El valor de esa palabra es bastante variado, se usa para cosas muy diversas y en muchas ocaciones. Pero el valor del saber esperar es divino, y yo no lo tengo. Soy impaciente, me gusta que las cosas me pasen, no esperar a que sucedan. Pero sin embargo gran parte de mi vida me la paso esperando, en vez de estar viviendo. Para mi, mi vida no es vida, sólo ha sido una larga espera, por algo que nisiquiera sé si algún día llegará.
Pero, y que mas puedo hacer?, no tengo nada que vivir, o más bien dicho nosé como vivir lo que tengo, no sé aprovecharlo, y en cierto modo me da igual. Daría muchas de las cosas que tengo por otras que no tengo, o mejor dicho, daría muchas de las personas que tengo por aquellas que no están conmigo, aunque suene feo.
A lo mejor es cosa de tiempo, de esperar a que algún día se reintegren a mis vidas, creo que en ese punto yo podría decir que estoy completa, satisfecha y que podría descansar en paz. Sólo 2 personas que harían que mi vida diera tomara un rumbo distinto, y podría finalmente comenzar a vivir.
Pero ahí es donde entra esa otra palabra que tanto odio en mi vida, la odio aún más de lo que odio "esperar"; distancia. Esa dolorosa y cruel palabra que ha hecho de mi vida una miseria. La distancia separa más que sólo "cosas", separa almas, espíritus, amores, vidas.
Ha separado mi vida, hay partes de mi viviendo en otras 2 partes del mundo. Una esta muy muy lejos, y hace cada vez la siento mas lejana, quizás está tratando de volver a mi, pero la otra es más especial, se separó de mi más recientemente, y no se fue tan lejos. Pero creo que no volverá nunca. Creo que tendré que ir yo misma y recuperarla, porque aqui me siento vacía, incompleta.
Necesito que me la devuelvan urgente, pero ya me cansé de esperar, nosé como esperar. Pero contra los recuerdos, el tiempo y la distancia es difícil luchar.
