martes, 29 de julio de 2008

Desesperada.


Estoy tratando de decirte que me desespero de esperarte, que no salgo a buscarte porque sé que corro el riesgo de encontrarte; que me sigo mordiendo noche y día las uñas del rencor; que te sigo debiendo todavía una canción de amor. No corras si te llamo de repente, no te vayas si te digo "piérdete": a menudo los labios más urgentes no tienen prisa dos besos después. Se aferra el corazón a lo perdido, los ojos que no ven miran mejor. Cantar es disparar contra el olvido, vivir sin ti es dormir en la estación.


Ya no doy más, aunque cada día descubro que no tengo alternativa.