Prefiero discutir contigo a hacer el amor con otro. Ya sé que ya lo dije, pero es cierto.
Tu esencia es única, y como tu cuerpo no hay otro. No existen manos mejores que las tuyas, que se ensamblen tan perfectamente a mi, que hagan desaparecer todo lo demás. No hay boca más perfecta que la tuya que diga las palabras precisas, que me bese tan dulcemente, como tú nada.
Pero tú... no estás.
