Talvez un cigarrillo lo arreglaría todo. Un buen cigarro en el lugar, en el momento y con la persona correcta dejaría el alma de aquella niña en paz. Porque en realidad eso es.. una niña, aunque no lo parezca, aunque ni ella misma lo sepa.
Una niña, ya grande, que piensa demasiado, intenta plasmar con palabras lo que siente, y que tiene una extraña atracción por los hombres que son imposibles, por diferentes motivos.
Esta podría corresponder a una descripción de alguien cualquiera, de una niña pobre, o una niña rica, o simplemente una chiquilla que vive en cierta cuidad de cierto país de este mundo.
Pero ella no es cualquiera, por lo menos para ella misma no es cualquiera, como es obvio. Le gusta la lluvia, mirarla caer, o simplemente cerrar los ojos y escucharla, sentirla. La siente liberadora, como si sus pensamientos se limpiaran, aunque sabe que no es así.
Su debilidad: el amor. Está estúpidamente enamorada de un hombre que vive a 600 km de distancia. La ama él a ella? Mmm, probablemente, pero yo creo que eso nunca realmente se sabrá, pero de que en aquel verano hubo amor...hubo amor, y nadie que estuviera ahí presente puede negarlo.
Ahora el futuro de esta pobre chiquilla se ve nublado, indefinido, como si todas las posibilidades del mundo fueran factibles en su posición.
La culpa siempre es de ella...Siente que todo lo hace mal, aunque trata de no demostrarlo.
Busca y busca, o por lo menos intenta buscar a alguien que esté aqui, con ella y la acompañe en su andar, que la ayude a olvidar al pequeño gatito que dejó en el sur.
Y cuando muchas veces cree que porfin encontró a esa persona, no falta mucho para que una pequeña brisa derrumbe todo lo que había construido con tanto cariño.
De alguna forma se rindió, ya no quiere nada más con nadie, porque lo peor que le puede pasar a alguien en el mundo ya le pasó a ella...
Pero... si es sólo una niña!!
Todos se preguntan porqué.
