No hay delirio sin realidad
No hay libertad sin encierro
No hay amor sin dolor
No hay tesoro sin sacrificio
No hay mente sin rejas
No hay corazón sin destello
No hay sonrisa sin nostalgia
No hay riqueza sin tus manos.
No hay nadie a quien extrañe tanto como a ti.
Porque puedo llenar mi boca con miles de otros labios, y mi cuerpo con otras manos. Porque sé que tú puedes ir de alma en alma, de corazón en corazón buscando refugio, buscándome a mi, pero sin encontrarme.
La luna nos volverá a juntar.
Y también es cierto que cada día que uno pasa extrañando a alguien se hace mejor cada vez, porque si bien es un día más que pasan sin verse, es un día menos que falta para que se vuelvan a ver.
